Las promesas que hicimos no fueron suficientes, las plegarias que rezamos fueron como una droga, los secretos que vendimos nunca fueron descubiertos. El amor que teníamos, el amor que teníamos tuvimos que dejarlo ir. Nunca me daré por vencido otra vez... nunca me daré por vencido otra vez. Dime ¿matarías para salvar una vida? Dime ¿matarías para demostrar que tienes razón? Destruye, destruye, incendia... deja que toda arda. Este huracán nos está persiguiendo a todos bajo tierra. Este huracán... este huracán... este huracán... ¿Realmente quieres? ¿Realmente me quieres? ¿Realmente quieres tenerme muerto o vivo para torturarme por mis pecados? ¿Realmente quieres? ¿Realmente me quieres? ¿Realmente quieres tenerme muerto o vivo para vivir una mentira?
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